domingo, 14 de septiembre de 2014

Siempre hay excepciones


No me gusta reconocerlo. De hecho, me parece muy triste. Pero es lo que hay. El ser humano sólo mira por su propio bienestar. Y quien no antepone su felicidad frente a la de los demás, en la mayoría de los casos, será utilizado.
Lo sé porque me ha pasado. Intentar que todo funcione, tirar del carro yo sola para que después ni siquiera se reconozca mi trabajo cuando las cosas salen bien. Es cierto que nadie me obligó a tirar del carro, a lo mejor lo hice porque yo soy así. Si decido hacer algo, es para hacerlo bien. Y en el momento no me daba cuenta de que estaba dejando que fuera utilizada, porque quería que todo saliera perfecto.
Ahora he aprendido que cada persona vive en su propio mundo preocupandose exclusivamente de su éxito, y le dan igual los demás, a no ser que sean las cuatro personas contadas que son realmente importantes en su vida. Y he aprendido que no está mal ser perfeccionista, pero para conseguir mi propio éxito, porque por mucho que yo me preocupe por el bienestar o éxito de los demás, nadie se va a preocupar por el mío. Sin embargo, lo más importante que he aprendido es que siendo ingenua, por muy triste que sea lo que voy a escribir a continuación, lo único que consigues en el mundo de hoy en día es que la gente se aproveche de tí. 
Y en un intento de sacar el lado bueno a esta reflexión, sólo diré que siempre hay excepciones. Y que merece la pena luchar por las personas a las que importas de corazón.

6 comentarios:

  1. Sad but true. Me ha pasado a menudo eso que dices de querer que todo salga bien y que eso sea algo de lo que otros se han aprovechado para no tener que dar un palo al agua, pero en fin, en esta vida la mayoría de la gente es precisamente eso, gente, y solo unas contadas personas merecen de verdad la pena.

    :-)

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  2. Bravo bravo:)
    Me ha gustado mucho :3 ♥
    Te sigo^^
    Si gustas seguirme: http://eldiariodeanniecresta.blogspot.com/
    Besotes ^^
    wayra♥

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